martes, 30 de abril de 2013

DE





De la noche a tus brazos, de lo vacuo a lo escaso
de lo triste a lo extraño, de lo silente al fracaso;
asi marcho yo, sin recibir tu consuelo
brillando la ausencia, del olor de tu pelo.

De mi sueño a tu regazo, de la historia al retazo
de mis grandes ansias, directo a tus brazos
del recuerdo sobrio, marchito me quedo
incapaz de entender, por què tenerte, no puedo.