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lunes, 6 de febrero de 2017

Quejarse sin criterio





Mientras una mente sea más frágil en su susceptibilidad, más se quejará. 


Toda mi vida he visto en diferentes ámbitos de desarrollo este fenómeno. Por diferentes circunstancias, he tenido que verme vinculado con algunas situaciones en donde el trabajo en sí, se desarrolla interactuando con personas de bajo nivel económico, lo cual, por lo general conlleva bajo nivel de coeficiente intelectual -con sus honrosísimas excepciones- que me han llevado a concluir el postulado que encabeza este párrafo.

Por ejemplo, en una agencia de viajes, a la corta edad de 18 añitos, yo veía como miles de personas usufructuaban de una promoción que constaba en viajar a la ciudad de Cartagena, Colombia; a un precio realmente conveniente. La cuestión es que al regreso de los viajantes, se les cuestionaba sobre su experiencia de viaje… craso error. Las quejas eran continuas respecto de las comodidades del hotel. El pobre cristiano encargado de esa labor tenía que receptar las idioteces que la gente le decía y tabular tal información. Un día, en mero aeropuerto me encargaron tal labor. Después de los primeros 20 minutos, perdí la paciencia y dejé de escribir, y en cambio, fui yo el que empezó a preguntar. A cada idiota que había pronunciado una queja sobre el hotel contratado -era un 3 estrellas plus- le pregunté si tenía plena conciencia respecto de que implicaba tal categorización hotelera… ante lo cual, recibí solo silencio como respuesta. Analizando a tales homínidos, se concluía que era la primera vez en la vida que siquiera viajaban al exterior, pero eso si, tenían bien claro sobre que quejarse en base a la experiencia…

Otro hermoso episodio, se dio hace un par de meses, cuando un familiar que trabaja en un hotel “exótico” -dado que está en la selva- organizó unas jornadas de capacitación en construcción de viviendas para los indígenas habitantes de ese remoto paraje. La filosofía de la dirigencia de tal hotel, incluye el capacitar a los lugareños del sitio donde se desarrolla la actividad turística, como medio de crecimiento comunitario. Suelen llamarlo “responsabilidad empresarial”, y es obvio, que tal dirigencia es extranjera…

La cosa es que los cursitos de construcción fueron un total fiasco. A pesar de ser gratuitos, los estudiantes le hallaron miles de fallas, de las cuales la peor -y aquella en la que todos coincidieron- es que la comida la servían solo tres veces al día en un horario al que ellos no estaban habituados...

Y experiencias como esas, puedo relatar unas cuantas docenas. La peor quizá, la que atestigüé en mis tiempos de estudiante de psicología en universidad privada. Un día fui invitado a un congreso en una universidad pública. El contenido del mismo fue realmente interesante, sin embargo, quise matar a todos los autóctonos de aquel establecimiento educativo, cuándo al final, escribieron que la próxima vez que se haga un congreso, el conferenciante no debería ser extranjero, porque tocaba traducir lo que decía…

Es por eso que he llegado a la conclusión, después de tantas experiencias desagradables, que no se le debe dar oportunidad a la gente para que se queje. Con esto no insinúo que hay que ser soberbio y no escuchar con afán constructivo, sino que, se deben desarrollar métodos muy claros para filtrar a la gente cuya opinión sea digna de ser escuchada. ¡No todas las opiniones son válidas!


Ahora ya entenderán porqué a algunos de sus comentarios no los apruebo y no aparecen públicamente…

Los quiero mucho (a algunos de Uds).



lunes, 7 de septiembre de 2015

jueves, 5 de septiembre de 2013

LA BICI ROSA



Caminaba yo por las calles del centro de la ciudad, y me encontré una escena tierna y macabra al mismo tiempo.



Como algunos sabrán, esto de colocar las bicicletas acarrea un alto simbolismo; por un lado está el hecho de recordarnos las muertes de aquellos ciclistas, fruto de variadas circunstancias. También el hecho de que sea una bicicleta pequeña, con colores muy femeninos. Muy probablemente de una niña. A lo mejor, otro dirá “esa escena, se da en la entrada del parqueadero de la alcaldía”, y tendría razón. Acaso un mensaje al burgomaestre? Nótese que está sujeta con cadenas a un poste, lo cual revela que no es un hecho fortuito. Hay quienes podrían alegar, que nos invita a reflexionar sobre un modo de vivir sano, o incluso, como escuché esa noche, que “los ciclistas no murieran si tuvieran carro”.

Independientemente del mensaje, que cada uno le pueda dar; está el símbolo en sí. Algo que no es cotidiano en nuestro caminar y alguien lo puso ahí para hacernos llegar a otra cosa, otra idea, a algo “más allá”.

Al ver este tipo de cosas, te pregunto: tú vas más allá?

miércoles, 3 de julio de 2013

LA RUSA DE LA EXPOSICIÒN DE ARTE IDIOTA




Hoy asistí a una exposición de “arte”; de esas que no se tiene planeado y que se acude por invitación espontánea de algún gran amigo, medio momia coctelera. No entendía como podían llamar “arte” a ese montón de fotos de playas en marea baja. Supongo todos se sentían así, mareados y bajoneados al ver como cualquier pendejada que esté bien financiada tiene su concurrencia. Arte en éstos días es cualquier cosa con billetera atrás.

Pero los caminos de los dioses son insondables, y a veces, recompensados. Dentro del sinnúmero de ancianas octogenarias, parientes de Tutankamon, apareció la rusa más linda que yo haya visto en toda mi vida. Lo azul de sus ojos me hechizó… y naufragué en aquel mar. Fue tal mi impresión, que desde ahora; considero aprender ruso… Uds. entienden.



martes, 25 de junio de 2013

DEFENDER EL HONOR






Hoy conversé con un extraño en la calle. Después de argumentaciones políticas al sol de la mañana, él osó llamarme “liberal”. Tuve que responder con un gancho de derecha al mentón. Nadie ofende mi honor y sale ileso.



jueves, 27 de diciembre de 2012

viernes, 28 de septiembre de 2012

FANESCA LITERARIA






Estas invitaciones a las Academias de Historia (del Ecuador, Militar y Eclesiástica) están arrojando un particular saldo. Es tan curioso ver el escenario tan variopinto de tales ambientes, que resulta no imposible sentirse frente a una fanesca. En cada evento relativo a la historia, se comprueba el paralelo entre la Historia y la Historiografía, representada por el entorno reunido ahí.

Llego al monasterio de La Merced y me encuentro con esto!



Poseidón en medio de los curas?

Y luego en la Academia de Historia "Eclesiástica" toda la cúpula de la Policía, Marina y Ejército? Eso sí, de besos y abrazos con los dirigentes del Partido Comunista! Y Esos mismos, tomándose fotos con los curas Mercedarios... en fin. Hoy tuve una fanesca en pleno septiembre... y por estar fuera de época, el sabor fue horrible.


domingo, 16 de septiembre de 2012

MOMIAS COCTELERAS II

















Por algún giro del destino, terminé en la incorporación de un dirigente deportivo a la Academia Nacional de Historia. El evento se llevó a cabo en un local del centro, denominado “Círculo Militar”. Obviamente el círculo militar antiguo… basta ver las instalaciones para imaginarse las farras que los milicos de antes se daban en tal sitio… supongo que en muchas de mis vidas anteriores fui militar y tal vez farreé ahí…

viernes, 31 de agosto de 2012

EL NIÑO DE LA CALLE QUE QUERIA LEER



Saliendo del lanzamiento del libro "Vida de Don Gabriel García Moreno", en el Centro Cultural Metropolitano, a eso de las once de la noche; dos amigos y yo recorrimos las escasas tres cuadras que nos separaban del parqueadero, donde estaba el auto que nos regresaría a casa. Mientras un amigo pagaba la tarifa del parqueo, un niño de la calle se acercó y viendo el libro que mi amigo tenía en la mano, pidió que se lo regale. Dijo "regálame ese libro para leer, yo quiero leer". Cuanto ignorante hay en este país que prefiere las imbecilidades de la TV y de la nada, un niño de la calle me sale con que quiere leer... por un momento, casi tuve esperanza en la humanidad... casi...