Mis manos están ansiando
Hacer camino a tu escote,
Y despacio ir rasgando
Todo miedo que brote.
Circundar sus redondeces
Alcanzar sus altas cumbres,
Circunvalarlos varias veces
Para que su dureza alumbre.
A este humilde escalador
Le tienta tal cordillera,
Con precipicio en su interior
Y aventura sobremanera.
Porque tales suavidades
Trato especial merecen
Es cuestión de nimiedades
Donde las ganas perecen.
Permíteme esconderme
En aquel recóndito calor,
De tu amplio busto inerme
Expuesto tal cual flor.
Ampararme en sus candores
Bailar con sus latidos
Provocar ciertos dolores…
Extasiar mis sentidos.
Saborear lo inexpugnable
Deleitarme en la batalla
Te ruego, seas amable,
Que mi ímpeto estalla!
